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Mantas para decorar: protegen del frío y embellecen la habitación

By 18 enero, 2019Decoración
Las plaids o mantas para decorar son perfectas para dar constrastes de color las habtiaciones de nuestra casa

Imagínate: sofá, peli y manta. Puede que sea uno de los planes más apetecibles en otoño e invierno, desde luego nos hacer estar calentitos. Solemos prestar mucha atención a los sofás que nos compramos, que sean mullidos, suaves y que estén en perfectas condiciones. E incluso a la película, ¿una de terror? ¿una comedia? ¿o un buen drama para una tarde lluviosa? Pero normalmente solemos descuidar el tercer elemento, las mantas. Pero no en las que estás pensando.

¿Y si te decimos que una manta no solo puede servir para arrebujarte en el calor? Exacto, existen las mantas para decorar (las llamadas plaids) que pueden ser un elemento compositivo muy importante dentro de una habitación.

Mantas para decorar, calentar y proteger

Las plaids sirven para cubrir sofás, sillones o actuar como cubrecamas. Vienen heredadas de los países nórdicos, cuando era elaboradas con pieles de animal, normalmente osos, lobos o incluso alces. Claro, hemos evolucionado. Pero aún conservan las funciones para las que fueron creadas. Que son tres:

Calentar

Si, sorpresa. Las mantas, incluso las de decoración, fueron creadas para aislar del frío. Parientes lejanas de esas alfombras peliculeras hechas con piel de oso, las mantas permiten aislar superficies del frío, así sus habitantes tenían una capa más de protección. Y, además, no solo aíslan, sino que retienen el calor residual, por lo que es difícil que una manta no esté, por lo menos, templada. Sobre todo si está en una habitación transitada

Proteger

Como los buenos elementos decorativos, una buena plaid sirve tanto para embellecer como para algo más práctico y funcional. Nos permiten proteger la superficie de nuestros delicados muebles, tanto del polvo, como de posibles manchas e incluso de golpes y rasgones. A fin de cuentas, si algo tiene que mancharse limpiar una manta es mucho más cómodo que hacer con nuestro magnífico sofá o sillón.

Embellecer

Con el paso del tiempo, lo que tenía un sentido práctico fue cobrando cada vez más personalidad. Si, una piel de oso quizá pegue bien en la mansión de algún vikingo o en un rudo refugio de cazadores suecos o finlandeses. Pero también sirven a otro propósito: la decoración. Detengámonos un momento en ello.

Las mantas para decorar

¿Cómo elegir una buena plaid para nuestra casa? Te damos algunos consejos para que siempre elijas la manta adecuada para cada mueble o salón:

Que lo cubra adecuadamente

Es evidente, pero nadie quiere una manta demasiado grande o demasiado pequeña para nuestro sofá, nuestra cheslón, cama o sillón. Queremos que quede lo más exacta posible. Por suerte, tenemos todos los tamaños inimaginables.

El estilo del cuarto

¿Hemos usado un estilo industrial en nuestra decoración? Entonces una manta de colores terrosos es lo adecuado, para no desentonar. ¿Es para un salón estilo nórdico? Entonces nada mejor que colores crema o terrosos claros, para combinar con las preciosas maderas que enmarcan la vista de la habitación. ¿Y si es para una habitación estilo imperio o art decó? Entonces colores claros, fríos; negros o blancos, e incluso azules marinos serán una buena elección. Recuerda, todo cuenta para impresionar a nuestros invitados

La textura

Si, el tacto es importante. A fin de cuentas nos vamos a sentar, tumbar o poner de pie sobre ellas. Así que deben ser agradables. De la misma manera que haríamos con una alfombra, los materiales, el hilado, la esponjosidad y la presencia de flecos o el uso de espiras de algodón para un aspecto más mullido son importantes. Debemos asegurarnos que nos resultará no solo agrdable a la vista si no al tacto. Para que sea toda una experiencia a los sentidos.

Ahora que viene el frío, tenemos en las plaids o mantas decorativas un gran aliado que además visten la habitación como muy pocos elementos decorativos. Quizá ahora te apetezca ver una peli mientras te tumbas sobre tu manta mullida, en un salón estilo nórdico o imperial. Pero, lo que es seguro, es que ahora miras esos cubre sofás de sábanas recicladas con otros ojos. No te lo pienses, cada detalle cuenta.

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